Hay un dato que debería quitarle el sueño a cualquier responsable de marketing con un sitio web: el CTR orgánico cae un 61% en las páginas de resultados donde aparece una AI Overview de Google. Y si la búsqueda activa esa función, el 83% de los usuarios no llega a hacer clic en ningún resultado. Cero clics. Cero visitas. El trabajo que costó semanas de posicionamiento, invisible de un plumazo.
Pero eso es solo el principio del problema. Porque mientras Google reshufflea sus resultados con inteligencia artificial, tus clientes han empezado a buscar en otros sitios: ChatGPT, Perplexity, el buscador de TikTok, incluso la búsqueda de LinkedIn. La búsqueda se ha fragmentado, y muchas empresas lo están notando en sus analíticas sin entender bien por qué el tráfico orgánico baja aunque sus posiciones no hayan cambiado.
¿Qué significa que la búsqueda se haya fragmentado?
Hasta hace dos o tres años, SEO era sinónimo de Google. Punto. Optimizabas para Google, medías posiciones en Google, te preocupabas por las actualizaciones del algoritmo de Google. Ese mundo ha cambiado bastante y de forma bastante rápida.
Hoy, según datos de Similarweb de 2026, ChatGPT acapara el 53,9% de las búsquedas que se realizan en motores de IA generativa. Eso ya no es anecdótico, es un canal real de tráfico que la mayoría de las empresas ni siquiera rastrea en sus dashboards. Perplexity, Microsoft Copilot y Google AI Overviews se reparten el resto. Y cada uno funciona con una lógica completamente diferente.
La fragmentación no significa que la gente haya dejado de usar Google — todavía domina en volumen bruto. El problema es que el comportamiento ha cambiado: para informarse, comparar opciones o resolver una duda antes de comprar, cada vez más usuarios le preguntan directamente a un chat en lugar de escanear diez resultados de búsqueda. El chat da una respuesta. Sin enlace, sin visita a tu web, sin posibilidad de que te encuentren.
Los datos que nadie quiere ver
En agosto de 2026, el escenario concreto es este: Google AI Overviews aparece en una proporción creciente de búsquedas informacionales, que son exactamente las que hace un usuario cuando está considerando una compra o explorando soluciones. Esas búsquedas generan un 83% de tasa de zero-click en promedio. Tu contenido puede estar perfectamente posicionado en el top 3 y aun así no recibir prácticamente tráfico.
Paralelamente, usuarios que antes llegaban a través de Google ahora le preguntan a ChatGPT cosas como “qué herramienta de automatización de marketing es mejor para una pyme española” o “cuáles son las mejores agencias de marketing digital en Galicia”. ChatGPT responde con 3 o 4 nombres. Si tu empresa no está entre esos nombres, no existes en esa búsqueda. No en segunda página. Directamente no existes.
¿Y quién decide qué nombres menciona ChatGPT? Aquí está el problema real: la mayoría de las empresas no lo sabe y no ha hecho nada al respecto.
GEO: el nombre que le han puesto a este problema
La industria ha acuñado el término GEO — Generative Engine Optimization — para referirse a optimizar tu contenido y tu presencia digital para aparecer en las respuestas de los modelos de lenguaje, no solo en los listados clásicos de Google.
Cada plataforma tiene criterios distintos, y esta es la parte más incómoda del asunto porque implica que no hay una sola receta:
- ChatGPT tiende a priorizar fuentes con alta autoridad de dominio, menciones en medios relevantes y contenido que ha sido citado por otros sitios de referencia. Confía en lo que Google ya considera fiable, pero no de forma idéntica.
- Perplexity da mucho peso a fuentes recientes y a comunidades como Reddit o foros especializados. Si tu empresa tiene reseñas reales en comunidades donde participa tu cliente, tiene ventaja aquí.
- Google AI Overviews sigue dependiendo del índice de Google, pero favorece contenido que responde preguntas de forma directa y estructurada — los featured snippets, pero evolucionados.
Una estrategia de contenido que funcionaba bien para SEO tradicional no garantiza visibilidad en estos canales. Y lo más frustrante es que los resultados de GEO son mucho más difíciles de medir que los de SEO clásico — no hay un “position tracking” para ChatGPT tan sencillo como para Google.
Qué puede hacer una pyme española ahora mismo
Aquí no voy a dar la lista de siempre de “crea contenido de calidad y construye autoridad” — eso ya lo sabe todo el mundo y no ayuda cuando el problema es concreto. Lo que sí vale la pena hacer en este momento:
Audita tu visibilidad en los principales buscadores de IA. Busca en ChatGPT, en Perplexity y en Google con preguntas del tipo que haría un cliente tuyo real. No el nombre de tu empresa — sino “qué solución uso para [el problema que tú resuelves] en [tu sector/ciudad]”. Si no apareces, tienes un problema que el SEO clásico solo no va a solucionar.
Estructura el contenido con preguntas y respuestas directas. Los modelos generativos extraen fragmentos claros y concisos. Un artículo de blog con una sección de FAQ bien trabajada tiene más opciones de aparecer citado en una respuesta de Perplexity que un texto largo y fluido sin jerarquía clara. No es una cuestión de calidad literaria, es de arquitectura de información.
Consigue menciones externas reales. No hablo de guest posts en sitios de baja calidad — eso ya no funciona ni para SEO clásico. Hablo de aparecer en publicaciones sectoriales, en comparativas de herramientas, en comunidades especializadas donde tu cliente objetivo participa. ChatGPT aprende de esas fuentes y las prioriza.
No abandones el SEO técnico. La fragmentación no significa que Google haya muerto — sigue siendo el canal de mayor volumen. Significa que necesitas jugar en varios tableros a la vez. El SEO técnico sólido sigue siendo la base sobre la que construyes visibilidad en todos los demás canales. Si tu web carga lento o tiene problemas de indexación, ninguna estrategia de GEO va a funcionar.
El error más caro: seguir mirando solo el tráfico orgánico de Google
Hay empresas que están perdiendo presencia en los canales donde sus competidores están apareciendo, y su dashboard de analítica les dice que todo va más o menos bien. El problema es que el tráfico referral desde ChatGPT o Perplexity aún no aparece bien etiquetado en la mayoría de las plataformas. Llega como “direct” o simplemente no se rastrea. Si estás viendo un aumento de tráfico directo sin explicación clara en los últimos meses, parte de él probablemente venga de estos canales.
Medir GEO es complicado, pero no imposible. Puedes hacer auditorías manuales periódicas buscando consultas relevantes en cada plataforma, usar herramientas emergentes de tracking de menciones en LLMs, y sobre todo cruzar datos de conversión para ver si hay tráfico de alta intención llegando desde canales que antes no pesaban. No es perfecto. Es lo que hay por ahora.
Lo que viene y por qué importa moverse ya
La fragmentación de la búsqueda no es una tendencia pasajera — es el resultado de un cambio estructural en cómo la gente consume información. Los modelos de lenguaje se vuelven más capaces, más accesibles y más integrados en los flujos de trabajo diarios. Eso significa que el porcentaje de búsquedas que terminan en una respuesta de IA, sin click a ningún sitio, va a seguir creciendo.
Lo bueno es que la mayoría de las pymes todavía no ha movido ficha en esto. Están haciendo lo mismo de siempre — SEO clásico, algo de redes sociales — sin plantearse si sus clientes les encuentran en los nuevos puntos de contacto. Eso deja una ventana de oportunidad real para los que se pongan a trabajar en ello ahora, antes de que el resto reaccione.
En DAVMAC ayudamos a empresas a estructurar su presencia digital y sus procesos de generación de demanda para que funcionen en este entorno más fragmentado. Si te interesa ver cómo aplicamos esto, echa un vistazo a LeadForge.


